Lo que para sus organizadores era una actividad tradicional del Festival del Río, en el municipio de Barbosa, departamento de Santander, terminó convirtiéndose en uno de los episodios más controvertidos de los últimos años en materia de derechos de la niñez en Colombia.
El certamen, conocido como "Miss Tanguita", reunió a niñas de entre 5 y 12 años que desfilaron en traje de baño tipo tanga frente a cientos de espectadores. Las imágenes, difundidas por medios de comunicación y redes sociales, provocaron una ola de críticas por considerar que exponían a las menores a una sexualización temprana.

INTERVENCIÓN ESTATAL
La repercusión fue inmediata.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) anunció la apertura de actuaciones para proteger a las menores y evaluar posibles vulneraciones a sus derechos.
Su entonces directora, Cristina Plazas, fue una de las voces más críticas del certamen.
"¡Increíble que las autoridades locales incentiven este concurso aberrante!", expresó públicamente.
También afirmó: "El concurso viola los derechos de los niños. Denunciaremos a organizadores, papás, mamás y patrocinadores."
En paralelo, la Fiscalía colombiana habría inició tareas de verificación para determinar si podían configurarse delitos vinculados con la explotación sexual infantil o infracciones al Código de Infancia y Adolescencia.
LOS ORGANIZADORES DEFENDIERON EL EVENTO
Desde la organización y las autoridades locales rechazaron las acusaciones.
La entonces alcaldesa de Barbosa, Maryury Rocío Galeano, sostuvo que el concurso contaba con autorización de los padres y negó que existiera cualquier intención de sexualizar a las menores.

"Yo no estoy induciendo a ningún niño a la prostitución."
Además agregó: "La convocatoria siempre ha tenido la autorización de los papás."
Según la ex funcionaria, el objetivo del certamen era promover valores dentro de una festividad tradicional del municipio.
LA REACCIÓN DE ESPECIALISTAS EN DERECHOS HUMANOS
Las críticas no provinieron únicamente de organismos estatales.
El defensor de derechos humanos Julio Acelas, director del Observatorio Ciudadano de Bucaramanga, advirtió que este tipo de concursos exponían innecesariamente a las niñas, "No puede seguir ocurriendo concursos de belleza donde niñas entre 5 y 8 años desfilen en vestido de baño frente a personas, muchas de ellas consumiendo alcohol."
Para Acelas, las menores no cuentan con la madurez suficiente para comprender las consecuencias de ese tipo de exposición pública.

¿QUÉ DICE LA LEY?
En Colombia, la protección de la niñez está respaldada por diversas normas.
La Constitución Política, en su artículo 44, establece que los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás.
Por su parte, la Ley 1098 de 2006 (Código de Infancia y Adolescencia) obliga al Estado, la familia y la sociedad a proteger a niños y adolescentes contra cualquier forma de violencia, abuso o explotación, aplicando siempre el principio del interés superior del niño.
Además, Colombia es parte de la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, cuyos artículos 19, 34 y 36 establecen la obligación de proteger a los menores frente a toda forma de explotación y cualquier práctica que pueda afectar su desarrollo integral.

UN DEBATE QUE SIGUE VIGENTE
Aunque el caso ocurrió hace varios años, continúa siendo citado cada vez que resurge la discusión sobre la participación de menores en concursos de belleza o espectáculos con estética propia del mundo adulto.
Para algunos, el consentimiento de los padres resulta suficiente para legitimar estas actividades.
Para otros, el interés superior del niño debe prevalecer incluso frente a la voluntad de los adultos responsables.
La controversia en torno a "Miss Tanguita" dejó una pregunta que todavía divide opiniones:
¿Dónde termina una tradición cultural y dónde comienza la obligación de proteger los derechos de los niños?




