Una escena poco habitual se vivió en la ciudad de Aguilares, al sur de la provincia, cuando una multitud de vecinos comenzaron a cavar en un basural municipal tras difundirse la versión de que allí habían sido enterradas prendas de vestir.

La situación, que rápidamente se viralizó en redes sociales, reunió a alrededor de 200 personas en un predio ubicado en el barrio Villa Nueva, lindero al cementerio local. Con palas, picos y herramientas improvisadas, hombres, mujeres y jóvenes excavaron zanjas de hasta un metro de profundidad en busca de la mercadería.

UN HALLAZGO QUE SE MULTIPLICÓ EN MINUTOS 

A medida que avanzaban las excavaciones comenzaron a aparecer acolchados, ropa de abrigo, prendas para niños y adultos, además de grandes cantidades de medias.

Muchos de los artículos conservaban envoltorios plásticos y etiquetas, lo que alimentó aún más la convocatoria.

Las imágenes registradas en el lugar mostraron a vecinos retirándose con bolsas cargadas de prendas, algunas transportadas en motocicletas o vehículos particulares, mientras otras personas continuaban excavando con la expectativa de encontrar más mercadería.

La escena generó un intenso debate en redes sociales, donde numerosos usuarios cuestionaron que productos aparentemente nuevos hubieran sido descartados en lugar de ser distribuidos con fines sociales.

(Mirá el video completo: https://youtube.com/shorts/8jQXuXAeqxc?feature=share)

LA EXPLICACIÓN OFICIAL 

Horas después del episodio, Gendarmería Nacional informó que los textiles pertenecían al Escuadrón 11, con asiento en Aguilares, y que formaban parte de mercadería incautada en distintos procedimientos vinculados al contrabando y a los denominados "tours de compras" provenientes de Bolivia.

Según explicaron las autoridades, las prendas permanecían almacenadas en un galpón que sufrió importantes daños durante recientes inundaciones registradas en la provincia. Como consecuencia del ingreso de agua y del posterior deterioro ocasionado por roedores, los productos dejaron de reunir las condiciones sanitarias necesarias para ser reutilizados o donados.

Frente a esa situación, la fuerza solicitó la intervención de la Justicia Federal, que autorizó mediante resolución judicial la destrucción definitiva del material y su traslado al vaciadero municipal para su descarte.

OPERATIVO PARA CONTROLAR LA SITUACIÓN 

El crecimiento de la convocatoria obligó a desplegar un operativo de seguridad en la zona.

Efectivos de la Comisaría de Aguilares, personal de la Patrulla Motorizada y equipos de emergencia trabajaron para ordenar el lugar y evitar incidentes mientras continuaban llegando vecinos atraídos por las publicaciones en redes sociales.

Además, intervino la Unidad Fiscal de Decisión Temprana del Centro Judicial Concepción, que dispuso las actuaciones correspondientes y dio participación formal a Gendarmería para reforzar la custodia del predio.

UN EPISODIO QUE ABRIÓ NUEVAS PREGUNTAS

Más allá de la explicación oficial sobre el estado sanitario de la mercadería, el hecho volvió a poner sobre la mesa el debate acerca del destino de los bienes decomisados y los mecanismos de control aplicados antes de su destrucción.

Las imágenes de cientos de personas excavando un basural para recuperar ropa recorrieron el país y dejaron expuesta una realidad que despertó distintas interpretaciones: desde los que cuestionaron el descarte de los productos hasta quienes señalaron el impacto social que genera la necesidad de acceder a este tipo de artículos.

Mientras tanto, el caso permanece como uno de los episodios más llamativos registrados recientemente en Tucumán y un ejemplo del alcance que pueden tener los rumores cuando encuentran eco en las redes sociales.