Tucumán se estremeció por el trágico fallecimiento de Karla Robles, la justicia dio un paso decisivo. Diego Zerda, expareja de la víctima, irá a juicio oral acusado de instigación al suicidio, en una causa respaldada por chats, audios, peritajes informáticos y múltiples denuncias previas por violencia de género y hostigamiento.

La acusación fiscal apunta a demostrar que Zerda tuvo la intención deliberada de inducir a Robles a atentar contra su vida. Según la investigación, el vínculo entre ambos —iniciado en 2020— estuvo marcado por un acoso constante. La familia de Karla sostiene que existieron al menos cuatro denuncias formales constatadas ante la Justicia por agresiones, amenazas y violación de medidas cautelares, las cuales le prohibían a Zerda comunicarse o publicar contenidos referentes a la joven en redes sociales.

Las pruebas de la trágica noche

Entre los elementos probatorios más impactantes expuestos por la fiscalía se encuentran las conversaciones mantenidas horas antes del desenlace. En los chats peritados constan agresiones vertidas por Zerda como "En el peor de los infiernos vas a terminar", a lo que la joven respondió: "No querías que me muera, ahí te doy el gusto".

Posteriormente, la víctima inició una transmisión en vivo a través de TikTok en la que relató el calvario vivido antes de quitarse la vida. Tras conocerse el hecho, allegados a Robles registraron pruebas que mostraron cómo el imputado intentó borrar mensajes y posteriormente reiniciar su dispositivo móvil para eliminar evidencias.

Asimismo, figuran en la causa audios amenazantes directedos hacia el entorno familiar de la joven y grabaciones posteriores al hecho donde Zerda intentó desligarse de lo sucedido afirmando: "Tu hermana ha hecho lo que quería porque quería".

Actualmente, Diego Zerda se encuentra bajo medida de prisión preventiva. De ser hallado culpable por el delito de instigación al suicidio en conjunto con las amenazas previas, el imputado podría recibir una condena de hasta seis años de prisión.